En las ùltimas dos dècadas del siglo XX, las burguesias latinoamericanas, con gran miopìa polìtica y un desenfrenado egoìsmo, en lugar de priorizar la soluciòn de los agudos problemas sociales, estimularon aùn màs la concentraciòn de la rìqueza nacional; marginaron del poder a amplios sectores de la poblaciòn, debilitaron el papel de las instituciones democràticas, y sin una estructura econòmica financiera estable y una fuerte legislaciòn, adoptaron modelos neoliberales que abrieron sin tutela sus mercados y economìas a los efectos de la globalizaciòn.
Por su parte, la banca mundial no entendiò, ni da muestras de entender que independientemente de las irresponsabilidades y despilfaros cometido por los gobiernos de la regiòn en materia de deuda y financiamientos; era oportuno cancelar las obligaciones derivadas del pago de los intereses, e incluso condonar una parte significativa del principal de la dedua, conjuntamente con una polìtica de mayor control financiero para el posible otorgamiento de nuevas lìneas de financiamientos.
Ademàs, la ausencia de una polìtica realista del gobierno de los Estados Unidos ante la problemàtica de la deuda externa de Amèrica Latina, su pertinaz insistencia en la promociòn de acuerdos comerciales bilaterales, asì como el recrudecimiento de polìticas neoproteccionista contribuyeron, junto a la aplicaciòn por parte de las burguesias locales de pràcticas neoliberales, al agravamiento de los problemas econòmicos y sociales de la regiòn, y al debilitamiento de los mecanismos de cooperaciòn regional.
¿Por què EEUU no fue ni ha sido capaz de aplicar una polìtica realista financiera con relaciòn al tema de la deuda externa de Amèrica Latina como lo han hecho hoy ante el posible descalabro de su sistema financiero?
¿Por què el gobierno de Estados Unidos que controla gran parte de la refinaciòn del pètroleo venezolano y mexicano, no ha sido capaz de estimular la creaciòn de un mecanismo efectivo de cooperaciòn regional en materia energètica y comercial, con reglas y mecanismos de responsabilidad y control, como hoy lo està haciendo el gobierno venezolano con Petrocaribe?
Los gobiernos europeos, de derecha y centro izquierda, han entendido que solamente potenciando el mercado interno a travès de una equitativa redistribuciòn de la riqueza y elevando el nivel de desarrollo de las economìas miembros, en particular, de los ùltimos paìses incorporados, pueden garantizar la existencia y consolidaciòn de un mecanismo estable de cooperaciòn polìtica y econòmica a la Uniòn Europea.
En la combinaciòn de estos errores de las burguesìas latinoamericanas, la banca mundial y del gobierno de los Estados Unidos, pero en particular, en la profundizaciòn de las diferencias sociales con la marcada concentraciòn de la distribuciòn de la rìqueza, y la debilidad de las instituciones y del Estado de derecho, se encuentran una parte de las causas de la orientaciòn del electorado hacia alternativas izquierdistas, incluso, populistas y socialistas.
Si bien es cierto que el populismo socialista no es ni serà la soluciòn a los problemas de Amèrica Latina, mucho menos serà el tradicional sistema capitalista concentrador y excluyente que ha sido aplicado en esta regiòn. La opciòn màs adecuada para los paìses latinoamericanos serà el desarrollo de modelos de socialdemocracia que garanticen los derechos polìticos, econòmicos y sociales, las libertades civiles y una distribuciòn equitativa de la riqueza nacional, asì como la renovaciòn de sus instituciones y el reforzamiento del Estado de derecho que brinden una efectiva protecciòn a la sociedad contra cualquier tentativo de pràcticas autoritarias, dictatoriales, caudillistas o populistas, sean de derecha o izquierda.
En polìtica saber prevenir oportunamente los problemas, es una de las componentes esenciales del buen gobierno.
Por su parte, la banca mundial no entendiò, ni da muestras de entender que independientemente de las irresponsabilidades y despilfaros cometido por los gobiernos de la regiòn en materia de deuda y financiamientos; era oportuno cancelar las obligaciones derivadas del pago de los intereses, e incluso condonar una parte significativa del principal de la dedua, conjuntamente con una polìtica de mayor control financiero para el posible otorgamiento de nuevas lìneas de financiamientos.
Ademàs, la ausencia de una polìtica realista del gobierno de los Estados Unidos ante la problemàtica de la deuda externa de Amèrica Latina, su pertinaz insistencia en la promociòn de acuerdos comerciales bilaterales, asì como el recrudecimiento de polìticas neoproteccionista contribuyeron, junto a la aplicaciòn por parte de las burguesias locales de pràcticas neoliberales, al agravamiento de los problemas econòmicos y sociales de la regiòn, y al debilitamiento de los mecanismos de cooperaciòn regional.
¿Por què EEUU no fue ni ha sido capaz de aplicar una polìtica realista financiera con relaciòn al tema de la deuda externa de Amèrica Latina como lo han hecho hoy ante el posible descalabro de su sistema financiero?
¿Por què el gobierno de Estados Unidos que controla gran parte de la refinaciòn del pètroleo venezolano y mexicano, no ha sido capaz de estimular la creaciòn de un mecanismo efectivo de cooperaciòn regional en materia energètica y comercial, con reglas y mecanismos de responsabilidad y control, como hoy lo està haciendo el gobierno venezolano con Petrocaribe?
Los gobiernos europeos, de derecha y centro izquierda, han entendido que solamente potenciando el mercado interno a travès de una equitativa redistribuciòn de la riqueza y elevando el nivel de desarrollo de las economìas miembros, en particular, de los ùltimos paìses incorporados, pueden garantizar la existencia y consolidaciòn de un mecanismo estable de cooperaciòn polìtica y econòmica a la Uniòn Europea.
En la combinaciòn de estos errores de las burguesìas latinoamericanas, la banca mundial y del gobierno de los Estados Unidos, pero en particular, en la profundizaciòn de las diferencias sociales con la marcada concentraciòn de la distribuciòn de la rìqueza, y la debilidad de las instituciones y del Estado de derecho, se encuentran una parte de las causas de la orientaciòn del electorado hacia alternativas izquierdistas, incluso, populistas y socialistas.
Si bien es cierto que el populismo socialista no es ni serà la soluciòn a los problemas de Amèrica Latina, mucho menos serà el tradicional sistema capitalista concentrador y excluyente que ha sido aplicado en esta regiòn. La opciòn màs adecuada para los paìses latinoamericanos serà el desarrollo de modelos de socialdemocracia que garanticen los derechos polìticos, econòmicos y sociales, las libertades civiles y una distribuciòn equitativa de la riqueza nacional, asì como la renovaciòn de sus instituciones y el reforzamiento del Estado de derecho que brinden una efectiva protecciòn a la sociedad contra cualquier tentativo de pràcticas autoritarias, dictatoriales, caudillistas o populistas, sean de derecha o izquierda.
En polìtica saber prevenir oportunamente los problemas, es una de las componentes esenciales del buen gobierno.
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